Página 35 - La Escuela que Queremos Por una calidad de la Educación Básica al alcance del docente

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cumplieron para casi todos los países de este continente, el propósito frecuentemen-
te enunciado en los escenarios internacionales fue el de lograr una mayor calidad
con equidad.
Conferencia Mundial sobre Educación para Todos. Jomtien 1990
Un evento de extraordinaria importancia para la educación tuvo lugar en 1990 en
Jomtien (Tailandia). Ustedes han oído hablar, sin duda, de la “década perdida”, los
años ochenta, cuando los países tuvieron que reducir sus presupuestos educativos,
debido a la disminución de ingresos que experimentaron y la necesidad de cubrir los
pagos de la deuda externa. Esto originó un declive de la educación básica durante
esos oscuros años, que castigaron, sobre todo, a los más pobres.
Para estimular a los países y comprometerlos a superar los años perdidos y dar re-
novado impulso a la educación básica, varios organismos de las Naciones Unidas:
UNESCO, PNUD, UNICEF, FNUAPyel BancoMundial organizaron laConferenciaMundial
sobre Educación para Todos, en la que participaron 155 gobiernos, 33 organismos
intergubernamentales y 125 ONG, los cuales adoptaron la Declaración Mundial
sobre Educación para Todos y aprobaron un Marco de Acción para Satisfacer las
Necesidades Básicas de Aprendizaje. Esta Declaración proclama el siguiente princi-
pio:
Cada persona --niño, joven o adulto-- deberá estar en condiciones de aprove-
char las oportunidades educativas ofrecidas para satisfacer sus necesidades básicas
de aprendizaje”.
La Declaración Mundial fue una expresión histórica del compromiso de los países
para asegurar el acceso de todos a la educación básica, así como para garantizar
la calidad de la educación y los resultados efectivos del aprendizaje.
El concepto de calidad subyacente en la Declaración se expresa cuando procla-
ma que el fin principal de la educación es crear las condiciones para satisfacer las
necesidades básicas de aprendizaje: lectura, escritura, expresión oral, aritmética,
resolución de problemas y contenidos básicos necesarios para que las personas so-
brevivan, desarrollen sus capacidades, vivan y trabajen con dignidad, mejoren su
calidad de vida y continúen aprendiendo.
El Director de la UNESCO, por aquella época, el español Federico Mayor, señaló con
claridad en el discurso que pronunció al cierre de la Conferencia, que
la calidad de
la enseñanza y el aprendizaje, en términos tanto de contenido como métodos, de-
be ser mejorada para ampliar los logros educativos. Aprendizaje real, no solamente
cifras de matrícula, es la verdadera medida del progreso. Aprendizaje real significa
inculcar gradualmente en los educandos todos los principios y valores que les permi-
tirán ser ellos mismos, labrar su propio destino, realizar sus propias elecciones, respetar
la diversidad y vivir con otros”.
La calidad de la educación, pues, radica en los resultados de aprendizaje, enten-
didos como respuesta a las necesidades básicas experimentadas. Algunos años
después, en la reunión que sostuvo a mediados del decenio el Foro Consultivo
Internacional sobre Educación para Todos (Ammán,16 al 19 de junio de 1996) los
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