Página 28 - Aprendizaje, Coevolución Neuroambiental

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APRENDIZAJE, coevolución neuroambiental
En la neurulación, señales inductoras
originadas en el mesodermo actúan sobre
la capa ectodérmica, la cual inicialmente
se engrosa dando lugar a la formación de
la placa neural, posteriormente, los bordes
de esta placa continúan engrosándose y
elevándose lateralmente para constituir los
pliegues neurales. Desde el punto de vista
embriológico, la aparición de estas estruc-
turas marca el inicio oficial del desarrollo
del Sistema Nervioso.
El siguiente acontecimiento de interés
es la formación de una cavidad entre
ambos pliegues, conocida como el surco
neural, que se extiende desde el extremo
rostral hasta el caudal del embrión. Los
pliegues neurales continúan elevándose y
orientándose en dirección medial. Luego
se fusionan en la zona dorsal, lo que re-
sulta en la formación del tubo neural. Este
proceso, que se conoce como cierre del
tubo neural, forma una estructura más o
menos tubular, cuyos segmentos anterior
y posterior conformarán los ventrículos ce-
rebrales y el canal central de la médula es-
pinal, respectivamente.
Al tiempo que esto sucede, y a medida
que los pliegues se van uniendo, una parte
del ectodermo se comprime y se extiende
en dirección lateral y dorsal al tubo neu-
ral; este tejido, llamado cresta neural, es el
que luego dará origen a las estructuras del
sistema nervioso periférico.
El tubo neural, queda revestido inter-
namente por un
epitelio
derivado del ec-
todermo embrionario, conocido como
neuroepitelio
(
un epitelio que ha adqui-
rido vocación neural), del que se originará
todo el sistema neural y periférico e in-
cluso los receptores de todos los órganos
sensoriales.
Neurulación:
proceso mediante el
cual se forma el tubo neural
Fig.1.11 El proceso de neurulación da lugar a la for-
mación del tubo neural.
Fig.1.12 En esta figura se muestran los diferentes
cortes y direcciones en el embrión.